Se cree que la oveja originaria procede de Asia Menor, cuando alrededor del siglo octavo A.C. y fueron importadas por los fenicios a la peninsula ibérica y el Norte de África. Los romanos ayudaron en la diseminación de diferentes rebaños en el vasto imperio.
España fue la cuna del Merino en siglo XV, aquí se seleccionó la genética de una raza de oveja pensada para la producción de lana y adaptada a las condiciones climáticas propias de la península ibérica.
los Reyes Católicos se comprometieron en su desarrollo haciendo de esta, una industria estratégica. Se creó una legislación que otorgaba grandes privilegios a los ganaderos y se organizó la producción de lana como una industria moderna y rentable. Se trazaron caminos y cañadas para mover los grandes rebaños y promocionó la trashumancia para paliar los efectos de la estacionalidad de los pastos. También crearon instituciones con gran poder como el Concejo de la Mesta o la Asociación Nacional con Carta de Privilegio.
Al final del siglo XVIII y principios del XIX la raza merina sale de España y se expande por todos los continentes dando lugar con el tiempo a otras variedades como Rambouillet, la Negretti, la Vermont y la Delaine, la merina americana o la australiana. La oveja merina se ha adaptado perfectamente a los terrenos secos y soleados, al tipo de tierra arenosa que tienen estos países, y a esto se une sus cualidades de raza: el instinto gregario, la facilidad que tienen para desplazarse en amplios terrenos y la resistencia.

En España se mantiene como una gran productora de carne y leche, pero hace tiempo se dejó de explotar la lana, seguramente por estrategias comerciales, mercado al que ahora pretende abrirse hueco de nuevo las prendas de lana está en alza incluidas las deportivas. Australia, hoy en día el mayor productor mundial de lana y otros países importantes son Nueva Zelanda, Uruguay, Argentina y Sudáfrica.
Estamos apostando por nuestra raza merina con ejemplares con lanas largas, suaves y sedosas de 17 micras que devuelven el prestigio del merino español. Y que nos permiten competir en la alta costura con cualquier lana Merino del Mundo, gracias a unos tejidos con caída y movimiento que empiezan a reconocerse a nivel internacional. Pero no solo es la calidad de la Lana, es la historia y sostenibilidad que permiten vestir prendas respetuosas con el medio ambiente, de ovejas Trashumantes, que recuperan y diseñan el paisaje. Prendas de origen natural con trazabilidad, que recorren la historia, fertilizan de forma natural los suelos y además protegen al medio natural de los incendios. “Detras de una prenda de Lana Merina Española y Trasterminante hay 800 años de historia, de sostenibilidad y una apuesta por el mundo rural que no se consigue vistiendo con otro material”
Los quesos de oveja tradicionales de España son premiados en ferias internacionales, una tradicion gastronomica ancestral que se funde con la modernidad, queso artesano de explotaciones pequeñas, se dan tambien otros países como Portugal, Italia, Rumanía, Bulgaria.
La carne de cordero merino es una de las mejores que podemos encontrar en el mercado, sus características son la terneza, la textura, jugosidad y la justa infiltración de grasa a nivel intramuscular y su sabor suave.

Más acerca de la gastronomía.